Kalelagun

Martes noche, me he acercado a Hotzaldi a recoger unas mantas y unas almohadas de una donación de un hotel de donosti, desde la semana pasada XXX espera estás comodidades para poder hacer más amena la noche en la calle. En hotzaldi las personas que acuden a dormir se han alegrado de verme y hemos intercambiado que tal nos fue el día, YYY lleva la camiseta de Palestina que le regale y me la enseña orgulloso, ZZZ me cuenta que quiere hacer boxeo, TTT me rapea en arabe mientras yo intento rapear en su idioma la canción de muslin y Mohamed me da las gracias por quinta vez por el café que me he tomado con el por la tarde… Marcho que he quedado con ayoub a las 21:30 en cruz roja, me suena el teléfono antes de coger el coche. Es SSS, dice que no va a acudir mañana a la cita con proyecto hombre ya que se va intentar colar en el renfe para escapar a Barcelona, intentó convencerle para que se quede aquí ya que no veo positivo el que se marche a otro lugar sin tener un mínimo allí. Por dentro pienso que ojalá desaparezca ya que en Donostia a desgastado todo recurso al q podría optar. Me dice que me cuelga que se queda sin batería. A las 21:30 aparcó el coche en intxa, no veo a XXX así que bajo al frontón, allí se encuentra con un amigo que duerme con el, me suena pero no lo conozco. Comen una barra de pan de un bocadillo que le ha sobrado a XXX de la comida, me cuenta que hoy no ha podido comer en el comedor ya que no ha acudido a la cita con la trabajadora social porque le ha parado la policia y ha llegado tarde. Esto significa que está semana XXX no comerá caliente ningún día. XXX se ríe, está contento porque puede comunicarse ya, dice orgulloso lo contento que va a clase y lo mucho que ha aprendido. Yo doy fe, le conozco desde hace 5 meses, XXX apareció en donosti diciendo que era menor de edad, yo le acompañe a la policia para que lo llevaran al centro de menores, total XXX tenía una prueba ósea realizada en Melilla donde dice que es mayor a pesar de que el lo niegue. A XXX se le abre una orden de expulsión y se queda en calle. Un día después de lo ocurrido me fui a cenar con el grupo de marroquís en calle donde sabía q se encontraba XXX. De camino por ametzagaña me lo encontré tirado en el suelo llorando y gritando a Alah, deje las pizzas en el suelo y me acerque y me senté a su lado. No podíamos comunicarnos verbalmente ya que XXX no entendía nada de castellano y yo no se arabe. Le levante y le di un abrazo sintiendo que era lo único que podía hacer y desde entonces XXX vio una persona además de un profesional en mi, lo que ha creado un vínculo muy bonito entre los dos. De aquel grupo de chavales Magrebis es el único que queda en calle y en estos momento nos reímos de estos 5 meses, de todos los chocos donde se ha intentado meter a dormir, de las noches que hemos cenado pizzas mientras me corregía mis deberes de arabe, de los que ya no están y de su suerte. Para XXX tengo el corazón blanco.