UN DOMINGO SIN TECHO EN EUROPA

Carta de Suli, senegales de 25 años:

Esta mañana de domingo del 04-06-2017.

Me levanto a las 06:00h, antes de que va a llegar la policía gritándome y molestándome con sus preguntas: ¿por qué estoy durmiendo en la calle? Como si fuera mi culpa.. como si tuviera otro sitio para descansar… Después les pregunto yo: por qué me molestan a mi tan pronto si saben que no tengo trabajo y no tengo donde ir. Ellos me contestan, es la ley y los vecinos.

Luego busca una plaza o un parque que tiene grifo para lavar y limpiar mi cara y mis dientes. Como hoy es domingo no voy a la Cruz Roja porque no abre, me quedo sin desayunar… los fines de semana. De lunes a viernes allí estamos en Intxaurrondo desde 08:45 hasta las 09:30 para desayuno.

Todas las personas que están viviendo en la calle o en Caritas toman algo por la mañana allí, pero lo que más me duele allí es que el 99% somos gente de fuera. Tenemos 45 minutos de desayuno pero lo que más importante no es la comida, es que estamos juntos con Maddi en alegría e intentando recuperar la vida. Porque sabemos sólo que respiramos pero estamos prohibidos de todas las cosas buenas e importantes de este mundo (casa, dinero,cariños de familia, novia o novio etc.

A las once en punto es la clase de castellano para saber un poco de la idioma. Es una oportunidad de decir gracias a todos los voluntarios (profesores), por vuestro tiempo y por la manera de ver a los extranjeros, es distinta forma de la que nos ve la gente. Para algunos no somos humanos o ser viviente.

A la una y media es la sola y la uncia programa que tenemos en el día, es la hora de comida en Caritas. Otra vez las mismas personas estamos: moros y morenos. Y después de la comida ellos nos dan un bocata para cenar, pero siempre es la misma comida: atún y queso más un zumo de naranja.

Después de esto viene el problema: tengo 11 horas vacías sin saber que hacer o a donde ir. 11 horas andando como un  perro dueño de todas partes de la ciudad.  Lo único que se que a lo que yo llamo casa, la gente le llama calle. Dar tantas vueltas a la cabeza, con mis proyectos esperando a que alguien pueda cambiar mi vida, que pena que tengo.

A las 22h por la noche busco un edificio que pare el viento y un cartón para descansar, pero no puedo dormir. Tengo que levantarme antes de que se levante la gente y antes de que lleguen los consejos de la policía. Dicen que los niños del barrio preguntan a ver por qué ese duerme en la calle… Y cuando van a preguntar por mi?

Así es mi vida en Europa.

Estar en la calle como si es mi casa y la empresa donde trabajo.