Para algunos sí debe ir bien (o por lo menos se disfrazan de glamour).

El pasado mes de mayo leí en un reportaje de un conocido periódico que actualmente las Comuniones se han convertido en celebraciones parecidas a las bodas. Hasta el punto de que se ha puesto de moda regalar al comulgante un fin de semana en Eurodisney o  Port Aventura, como si se tratase de un mini viaje de novios. Espero que a ninguna mente lúcida se le ocurra inventar un Baby-Park o algo parecido y se empiecen a celebrar Bautizos en la misma línea. ¿O imagináis al cabo de un par de años a los peques contándose en la guardería, con su incipiente lenguaje, las maravillosas fotos que les sacaron en un cambiador “fashion-fashion”?

Bueno, si alguien lee esto puede preguntarse a qué viene esta chapada. Que no cunda el pánico,  no se me ha ido la olla. Es que acabo de escuchar a tres chicos sentados cerca de mí (tantas horas en los parques públicos dan para oir muchas cosas) que están superemocionados porque se van a celebrar una despedida de soltero a … TAILANDIA. Sí como lo leéis, Tailandia. En fin, como diría un colega mío: “Hay gente pa tó”. Siendo un poco retorcida, yo me pregunto qué pensará la novia. Os animo a que déis rienda suelta a la imaginación.