POST-POLIO Y SUS CONSECUENCIAS.

Associació de Polio i Síndrome Post-Polio CV. – APiP.CV
37 min ·

¿Cómo se diagnostica el SPP
Los médicos llegan al diagnóstico de SPP completando una historia clínica integral y un examen neuromuscular y excluyendo otros trastornos que pueden explicar los síntomas. Típicamente los investigadores y médicos usan los siguientes criterios para establecer un diagnóstico:

Criterios de diagnóstico del síndrome de post-polio*

Poliomielitis paralítica anterior, con evidencia de pérdida de neuronas motoras, confirmada por los antecedentes de enfermedad con parálisis aguda, signos de debilidad residual y atrofia muscular encontrados en un examen neuromuscular, y signos de daño nervioso en la electromiografía (EMG). Raramente las personas tienen polio paralítica subclínica, descrita como una pérdida de neuronas motoras durante polio aguda pero sin déficit obvio. Esa polio anterior ahora necesita confirmarse con un EMG. Además, los antecedentes de polio no paralítica informados pueden ser inexactos.
Un período de recuperación funcional parcial o completa luego de poliomielitis paralítica aguda, seguido por un intervalo (generalmente 15 años o más) de función neuromuscular estable.
Inicio gradual de nueva debilidad muscular progresiva y persistente o fatiga muscular anormal (resistencia disminuida), con o sin fatiga generalizada, atrofia muscular, o dolor muscular y articular. A veces el inicio puede seguir al trauma, una operación o un período de inactividad y puede parecer que es súbito. Menos comúnmente, los síntomas atribuidos al SPP incluyen nuevos problemas con la respiración y la deglución.
Síntomas que persisten al menos durante un año.
Exclusión de otros problemas neuromusculares, médicos y ortopédicos como causas de los síntomas.
*Modificado de: Síndrome de Post-Polio: Identificación de las Mejores Prácticas de Diagnóstico y Atención. March of Dimes, 2001.

El SPP puede ser difícil de diagnosticar en algunas personas debido a que otras afecciones médicas pueden complicar la evaluación. Por ejemplo, la depresión también está asociada con fatiga y puede ser malinterpretada como SPP o viceversa. Por este motivo, algunos médicos usan criterios de diagnóstico menos restrictivos, mientras que otros prefieren categorizar los nuevos problemas como los efectos tardíos de la polio—por ejemplo, una osteoartritis del hombro por caminar con muletas, una rotura crónica del manguito del rotador que lleva a dolor y debilidad por falta de uso, o la insuficiencia respiratoria debido a escoliosis progresiva.

Los sobrevivientes de polio con síntomas de SPP deben visitar a un médico capacitado en trastornos neuromusculares para establecer claramente las causas potenciales de la disminución de la fuerza y evaluar la evolución de la debilidad no explicada por otros problemas de salud.

Los médicos pueden usar imágenes por resonancia magnética (IRM), tomografía computarizada (TC), neuroimágenes, y estudios electrofisiológicos como herramientas para investigar el curso de la disminución de la fuerza muscular. Menos comúnmente, realizarán una biopsia muscular o un análisis de líquido espinal. Estas pruebas también son importantes para excluir otras afecciones posiblemente tratables que imitan al SPP, pero las pruebas no identifican sobrevivientes en mayor riesgo de tener una nueva evolución de debilidad muscular.

Es importante recordar que los sobrevivientes de polio pueden contraer otras enfermedades y siempre deben hacerse reconocimientos regulares y pruebas de diagnóstico preventivas, como mamografías, pruebas de Papanicolaou y exámenes colorrectales.

I.H.